El entrenamiento neurofeedback logra cambios trascendentales en la vida de las personas que lo practican con constancia y dedicación. Estos son algunos de los testimonios de centenas de pacientes que han mejorado su salud de la mano de la Fundación Syncronía.

Esta es una recopilación de los síntomas de cambio que han reportado nuestros pacientes y sus familias. Los casos no especifican nombres completos ni algún otro dato que pueda violar la privacidad de quienes entrenan con nosotros.

Testimonio Alejandro

Alejandro, de 9 años, llegó a la Fundación Syncronía con dificultades de conducta, desbordes de ira que le impedían salir con facilidad de la situación, entraba en culpa y decía «que tenía algo adentro». Además de bajo rendimiento académico y le costaba lo manual y la escritura. Realizó 51 sesiones de neurofeedback y estos han sido los cambios:

La mamá de Alejandro aseguró que su hijo está leyendo mucho mejor y más rápido; además, está más tranquilo en comparación a como estaba al inicio del tratamiento. Por su parte, el papá manifestó que el niño ha logrado mayor concentración y atención en el colegio.

A lo largo de las sesiones, la ansiedad de Alejandro se ha reducido en gran medida, ahora se observa más pausado, tranquilo, atiende a los llamados y peticiones y pone menor resistencia. De otra parte, logramos que entrara a todas las clases (según constataron sus propios profesores).

Así su comportamiento agresivo ya no es tan severo: cambió los golpes por palabras (antes del tratamiento llegaba en muy mal estado a casa, en la mayoría de las ocasiones). También, se ha preocupado por tener su habitación ordenado.

Testimonio Elisa

Elisa, de 14 años, al empezar su tratamiento neurofeedback en la Fundación Syncronía, estaba diagnosticada con un leve retraso en su desarrollo y dislexia combinada.

Antes de darle inicio a sus entrenamientos, Elisa mostraba fallas en la atención e hiperactividad. También presentó hipotonía (que es la disminución de la tensión o del tono muscular, o de la tonicidad de un órgano).

Además, sufrió episodios alergénicos y asma cuando estaba más joven. Empezó a hablar a los 4 años solamente en inglés y, aunque entendía el español, no se expresaba en este idioma. Fui así que a los 9 años empezó a leer solo inglés. Por lo cual se le recomendó que estudiara en un colegio con un solo idioma.

Elisa realizó 35 sesiones de neurofeedback y estos fueron los cambios que se evidenciaron durante y después del entrenamiento:

Su atención mejoró de 2 a 6 con neurofeedback, pues ahora es ella quien toma la iniciativa de, al llegar a casa, hacer sus tareas y deberes escolares en la tarde. En este caso se evidenció un gran cambio al inicio del tratamiento (no en todos los casos es igual).

En el colegio donde estudia la niña aseguraron que su comportamiento ha mejorado considerablemente desde que empezó el proceso, lo cual es positivo para ella, sus familiares y demás personas que la rodean. Sus padres expresaron sus satisfacción con la mejora en su rendimiento académico “en la entrega de notas le fue bien, logra más concentración a la hora de hacer tareas”.

Ahora Elisa se atreve más a preguntar por iniciativa propia y ha logrado más integración a su grupo. “Se atreve ir a comprar algo sola y a hacer preguntas a personas en un lugar público”, cuenta la mamá de la niña.

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