¿Que es Neurofeedback?

¿Que es?

Es una técnica que regula los ritmos cerebrales de manera diferenciada en cada área del cerebro, facilitando la comunicación necesaria entre ellas, para  mejorar la emisión compleja de nuestro comportamiento intelectual, emocional,  social, afectivo y  motriz.

¿Cómo funciona?

El neurofeedback informa a la persona   lo que esta haciendo su cerebro por medio de una retroalimentación auditiva o visual,  lo que permite que el cerebro tenga conciencia de su capacidad para lograr hacer algo que no le era posible, simplemente utilizando adecuadamente su capacidad para hacer una sola cosa, en un tiempo pre establecido por el programa.

 Elementos necesarios

Se le ubican a la persona 5 electrodos que van a leer su actividad mental. Estos están pasando la información a una pantalla de computador mediado por un software que indica cuando  el cerebro está en su estado ideal. El individuo normalmente está viendo una película que se oscurece cuando pierde la atención y se intranquilIza y se aclara cuando los consigue.

De acuerdo al artículo de D. Corydon Hammond, (2005). Una introducción al neurofeedback, se menciona que a finales de los años 1960 y 1970 nos enteramos de que era posible reacondicionar y capacitar los patrones de ondas cerebrales. Parte de este trabajo se inició con el estudio de la actividad de ondas cerebrales alfa para la relajación, mientras que otros trabajos procedentes de la UCLA se centraron en la epilepsia no controlada. Este entrenamiento se llama biofeedback EEG o neurofeedback. Es una terapia que trata de corregir los patrones de actividad cerebral que caracterizan determinadas psicopatologías y enfermedades neurológicas, obtiene muy buenos resultados en niños hiperactivos. La ventaja es que sus efectos permanecen en el tiempo.

Las ondas cerebrales se producen a frecuencias distintas. Algunas son rápidas y otras son bastante lentas. Los nombres clásicos de estas ondas son delta, theta, alfa y beta. Se miden en ciclos por segundo o hertz (Hz).

Las ondas cerebrales beta son pequeñas, más rápidas (por encima de 13 Hz) asociadas a un período de estado mental, actividad intelectual y concentración externa. Esto es básicamente un estado de alerta.

Las ondas alfa (8-12 Hz). Son más lentas y más grandes. Se asocian con un estado de relajación y representan básicamente cambios en el cerebro cuando se llega a una relajación agradable, pensamientos tranquilos y despreocupados. Si nos limitamos a cerrar los ojos y comenzar a imaginar algo pacífico, en menos de medio minuto empieza a haber un aumento de las ondas cerebrales alfa. Estas ondas cerebrales son especialmente grandes en el tercio posterior de la cabeza.

Las ondas theta (4-8 Hz). Se producen durante el sueño (meditación profunda, entrenamiento, yoga), mientras actúan las formaciones del subconsciente. Representa un estado entre la vigilia y el sueño.

Las ondas cerebrales Delta (0-3,5 Hz) son las más lentas. Son ondas cerebrales de amplitud, y es la que experimentamos cuando estamos dormidos. En general, los diferentes niveles de conciencia están asociados con estados de ondas cerebrales dominantes.

Cada uno de nosotros, sin embargo siempre tiene algún grado de producción de ondas cerebrales presentes en diferentes partes de nuestro cerebro. Si entramos en una etapa de sueño, las ondas cerebrales delta y theta son más lentas, y si estamos atentos a las cosas externas y nuestra mente está dispersa habrá mayor presencia de ondas theta. Si estamos excepcionalmente ansiosos y tensos, se presentará una frecuencia demasiado alta de ondas cerebrales beta.

Las personas con trastorno de déficit de atención y trastorno de déficit de atención con hiperactividad, problemas de aprendizaje, lesiones en la cabeza, derrame cerebral, síndrome de Tourette, epilepsia, fatiga crónica y fibromialgia a menudo tienden a tener exceso de ondas lentas (por lo general theta y alfa, a veces en exceso) presentes. Cuando una cantidad excesiva de ondas lentas están presentes en las funciones (frontales) del cerebro, se hace difícil controlar la atención, comportamiento y/o las emociones. Estas personas suelen tener problemas de concentración, la memoria, el control de sus impulsos y estados de ánimo. Ellas no pueden concentrarse muy bien y manifiestan un rendimiento intelectual disminuido.

La eficacia de estas técnicas, se cifra en un 40 y  70 por ciento dependiendo de cada caso. En deficit atencional la recuperacion es muy alta. Con migraña los sintomas disminuyen hasta en un 90%. En  trastornos como la epilepsia aguda sirve para que el enfermo disminuya el número de ataques diarios que padece. El neurofeedback por el proceso de aprendizaje que ser realiza permite que los cambios  permanezcan  en el tiempo, incluso ocho años después de haber finalizado el tratamiento. (según las investigaciones )

Por otra parte, se ha destacado que se trata de una técnica no invasiva durante la que la persona tratada no recibe ningún tipo de impulsos eléctricos o cargas. Hammond, (2005).

El entrenamiento en neurofeedback sólo en raras ocasiones tiene efectos secundarios significativos. Sin embargo, de vez en cuando alguien podría sentirse cansado, ansioso, experimentar un dolor de cabeza, tener dificultad para conciliar el sueño o sentirse agitado o irritable. Muchos de estos síntomas desaparecen en un corto período de tiempo después de una sesión de entrenamiento. Si usted hace consiente a su terapeuta de tales síntomas, se pueden modificar los protocolos de entrenamiento y por lo general eliminar rápidamente dichos efectos adversos. Hammond, (2005).

La invetigación en neurofeedback ha tenido una expansión muy extensa en los últimos 30 años. Se cuenta con evidencia científica para confirmar que esta en un nivel 4 sobre 5 para considerarse una técnica que permite la recuperación de ritmos cerebrales. 

A continuación se nombraran algunas de las investigaciones realizadas:

El entrenamiento en ondas Alfa ha sido extensamente comprobado por varias investigaciones.  Budzynski y Stoyva (1972), utilizaron un entrenamiento alfa para apoyar con éxito las técnicas de desensibilización sistemática.  El entrenamiento de ondas alfa se realizó continuamente mientras la ansiedad permanecía alta. Asimismo, Hardt & Kamiya (1978) encontraron que podían reducir la ansiedad utilizando entrenamiento de ondas alfa. Mils y Solyom (1974) descubrieron que podían usar el entrenamiento alfa para bloquear patrones de rumiación de pensamiento. Peniston y Kulkosky (1991) evidenciaron que podían usar alfa / theta combinadas para reducir los niveles de ansiedad con trastorno de estrés postraumático

En general, el entrenamiento en alfa posterior debería ayudar a bloquear el proceso de desincronización, asociado con una preocupación excesiva y la rumiación. El entrenamiento SMR (ondas entre 12 y 15 hz) en Cz reduciría la tensión somática y problemas de sueño (Sterman, 1986).

Prichep et al (1993) encontraron dos subtipos de EEG, uno con un patrón frontal de alfa dominante y uno con un patrón de dominio theta. El subtipo theta es aparentemente resistente a la medicación. Esta observación está de acuerdo con estudios de PET (tomografia por emision de positrones) de la UCLA que indica la perfusión arterial alta frontal en el TOC.

Mills y Solyom (1974) entrenaron a cinco pacientes con TOC (trastorno obsesivo compulsivo) con los ojos cerrados 8-13Hz con un máximo de 20 sesiones que reducían la rumiación en el laboratorio. Glueck y Stoebel (1975) tuvieron una experiencia similar con un entrenamiento alfa. El entrenamiento en Alfa ayudaría a despejar cortas redes de la memoria a largo plazo durante el proceso de entrenamiento, sin embargo, si las personas entrenadas fueron un subtipo alfa, entonces no arrojaría un buen resultado. Es posible que de uno de cada cuatro pacientes con TOC que Glueck y Strobel entrenaron con un subtipo de theta hayan experimentado algún alivio permanente. En el tipo theta dominante del TOC se entrena alfa 9-11 Hz y SMR ojos abiertos en Cz con excelentes resultados. El subtipo alfa respondió mejor al entrenamiento de alfa bajo, particularmente en el área cingulada posterior. Resumen en el EEG y el TOC.

Penniston y Kulkosky (1991) realizaron un trabajo con trastorno de estrés postraumático y neurofeedback. Emplearon un entrenamiento de alfa / theta con excelentes resultados. Las personas en estudio recibieron 30 sesiones de entrenamiento de 30 minutos. La ubicación era en electrodo O1 y entrenaron cinco días a la semana. Principalmente se realizó entrenamiento de alfa hasta que theta comenzó a dominar el EEG donde el nivel de excitación disminuyó.

Vincent Monastra, profesor de psicología de la Universidad de Nueva York en Binghamton, y sus colleagues estudiaron 100 niños entre los 6 y lo s 19 años diagnosticados con Deficit atencional con hiperactividad. La mitad recibieron neurofeedback mientras que la otra mitad solo medicación.  Todos los niños que recibieron soporte terapéutico  y apoyo en pautas de crianza mantuvieron sus cambios después de haber retirado la medicación.

Un estudio relevante de neurofeedback surgió en Canadá realizado por Stuart Donaldson (1998, 2001, 2003). Donde se analiza la relación de las ondas cerebrales y su modificación con la percepción del dolor. Se encontro una reduccion del dolor en un 90%

Uno de los proyectos mas importantes en el uso del Neurofeedback es el proyecto de los Yonkers. Este se desarrollo en el colegio Enrico Fermi de Nueva York. Durante 5 años se entrenaron 300 niños. Se encontró que las capacidad atencional de los niños mejoro,  asi como su auto estima. El rango de suspensiones disminuyo y la asistencia al colegio aumento en frecuencia.

En california en la Clinica de abuso de sustancias se realizo una investigación que se denomino el Cry-Help Study, dirigida por Kaiser y Sagan con un muestra de 121 personas con problemas en abuso de sustancias donde se  encontraron los siguientes resultados:

1.     El grupo control tuvo una deserción mayor que el experimental. Solo 27 de los 61 terminaron el tratamiento comparado con 47 que finalizaron del grupo experimental.

2.     El grupo experimental fue mas exitoso. Un año después 36 de los 47  seguían en abstinencia comparado con 12 del grupo control.

      Al final el estudio reveló que algunos jugadores se ponían nerviosos en unas situaciones para lo cual se les preparó una serie de ejercicios similares a videojuegos en los que el cerebro actuó como control. Tomado de http://www.defutbol.es/neurofeedback-el-arma-secreta-de-italia-para-ganar-el-mundial-10147

A partir de los diferentes estudios que se han elaborado sobre el neurofeedback y sus múltiples aplicaciones, se han ido realizando a través de los años una serie de investigaciones que apuntan a la explicación y demostración de los efectos que tiene dicho entrenamiento sobre distintas problemáticas en nuestra población. A continuación se mencionarán las investigaciones en deportistas, explicando tanto la patología, como los estudios realizados con el entrenamiento en neurofeedback.

Deportistas: Es posible realizar un entrenamiento con neurofeedback para los atletas y generalmente todos los deportistas. Se trata de una técnica que promete ayudar a los deportistas a reprogramar sus cerebros para que puedan alcanzar un estado óptimo de concentración durante situaciones tensas.

Supone una ayuda para el campo de la psicología deportiva y se trata de adherir a los jugadores unos electrodos que miden las ondas cerebrales. Luego se les enseña a controlar esas ondas que suponen las distracciones en la mente de los deportistas.

En febrero algunos de los mejores jugadores italianos empezaron a pasar parte de sus sesiones de entrenamiento en Milán, en un pequeño cuarto de lujo en frente de una pared  de vidrio, al otro lado el director de ciencias deportivas del Milán supervisando las pantallas.

Al final el estudio reveló que algunos jugadores se ponían nerviosos en unas situaciones para lo cual se les preparó una serie de ejercicios similares a videojuegos en los que el cerebro actuó como control. Tomado de http://www.defutbol.es/neurofeedback-el-arma-secreta-de-italia-para-ganar-el-mundial-10147

Según el autor Andrew Abarbanel en su artículo Gates, States, Rhythms, and Resonances: The Scientific Basis of Neurofeedback Training, el tratamiento del trastorno por déficit de atención con hiperactividad (TDAH) es una tarea difícil para los clínicos y los investigadores. El TDAH es uno de los trastornos más desconcertantes y dominantes de la infancia, y, por desgracia, con frecuencia persiste en la edad adulta. La estimación de personas con TDAH apuntan entre el 5 y el 15% de la población (Rie y Rie, 1980). Tal como se define en DSM IV, se caracteriza por un patrón persistente de falta de atención, hiperactividad, e impulsividad, aunque se puede presentar con o sin hiperactividad (APA, 1994). Trastornos atencionales imponen una gran carga para el individuo, interrumpen significativamente el funcionamiento familiar, y agotando una cantidad enorme de talento y energía de la sociedad. Sus efectos desalientan y desmoralizan a un porcentaje significativo de quienes lo padecen, a menudo los lleva lejos de realizar una actividad productiva y crea estilos de vida antisocial, abuso de drogas y la delincuencia. Los avances en la comprensión y el tratamiento de estos trastornos, por lo tanto, son susceptibles de producir ganancias significativas para toda la sociedad. Afortunadamente, el tratamiento farmacológico, principalmente con estimulantes y los antidepresivos tricíclicos, se ha encontrado eficaz en el tratamiento de TDAH (Barkley, 1990). Recientemente, el neurofeedback también ha comenzado a buscar un tratamiento efectivo para trastornos de atención, de gran importancia clínica es el hecho de que parece que sus resultados persisten después del tratamiento. Por desgracia, los tratamientos con medicamentos y neurofeedback a veces se consideran mutuamente excluyentes, la cooperación entre los proponentes de las dos modalidades de tratamiento no ha florecido.

Las explicaciones de la eficacia del entrenamiento en neurofeedback para el TDAH se ofrecen en tres niveles. El más simple es empírico: una elevada theta / beta (o theta / SMR) se correlaciona empíricamente con la presencia de los síntomas del TDAH, la reducción de theta / beta (o theta SMR) se relacionarían empíricamente con la resolución de estos síntomas. En un nivel algo más profundo se puede sugerir que en el entrenamiento en neurofeedback, el paciente aprende a ejercer un control sobre los circuitos neuromoduladores del proceso atencional. Con el tiempo, la potenciación a largo plazo en el sistema de circuitos involucrados consolida una optimización del sistema atencional. (Cohen & Servan Schreiber, 1992). En este nivel de explicación, se podría usar una analogía para exponer lo que sucede en el entrenamiento para el aprendizaje de una tarea motora como andar en bicicleta. Cuando un niño practica la habilidad, la entrada sensorial y propioceptiva inicia la regulación de retroalimentación de los circuitos motores implicados (en corteza sensoriomotora, ganglios basales, etc.); más tiempo de práctica automatizará la habilidad. El paralelo al entrenamiento en neurofeedback puede visualizarse imaginando un niño que trabaja con un paradigma específico de entrenamiento, como la elevación de un globo en una pantalla, como un índice de una disminución theta / beta. A medida que el globo se eleva, el niño observa y “siente” que se mueve, que alimenta esas percepciones y los “sentimientos”, luego, vuelve a disminuir los circuitos theta / beta (y por lo tanto aumenta la capacidad atencional). Con el tiempo, la práctica automatiza mejora la capacidad de atencional. Un tercer nivel de explicación trata de explicar cómo la relación theta beta y la capacidad de atención son mediadas y cómo se relacionan entre sí. Como se señaló anteriormente, las explicaciones fisiológicas o anatómicas a este nivel debe implicar un grado de incertidumbre acerca de los procesos que generan los potenciales de campo o la regulación del proceso atencional.

A pesar de las enormes dificultades para llegar a formulaciones precisas con relación a los ritmos EEG, mecanismos neurales y capacidades conductuales, los avances recientes en neurofisiología y electro-fisiología están empezando a permitir un acceso más directo a los procesos que median fenómenos de atención, que incluyen una mejor comprensión de modos oscilatorios, potenciales evocados, potenciación a largo plazo y neuromodulación. Lo que se aprende sobre la anatomía, la fisiología y tratamiento de los procesos de atención y el trato recibido por el entrenamiento puede ayudar a aclarar las cuestiones más difíciles incluso de la neurofisiología y el tratamiento de los trastornos del estado de ánimo y el pensamiento.

Es bien reconocido que la hiperactivación crónica del sistema nervioso central es una consecuencia del estrés a largo plazo o intensas experiencias traumáticas. Tiende a presentar una gran variedad de síntomas somáticos, trastornos del sueño, miedo intenso, preocupación excesiva y la rumiación. Puede incluir todas estas características o sólo una.

Cambios químicos y estructurales en el cerebro secundarios al estrés:

Joseph LeDoux (1996) trabajó en condicionamiento clásico y la extinción de la respuesta de miedo en la amígdala y en estructuras asociadas. Esto ha proporcionado una nueva visión de la naturaleza de este trastorno y cómo funciona. LeDoux encontró que la amígdala tiene su propio sistema independiente de memoria implícita de la cual no se puede acceder de manera consciente a ella. Este sistema puede adquirir recuerdos de estímulos amenazantes a través del condicionamiento clásico.

Las personas con ansiedad severa por lo general tienen múltiples quejas somáticas y a menudo presentan fobias debido a que tienden a inhibir sus emociones; por lo general  muestran ondas beta altas en FP2, (área de redes inhibitorias para la emoción). Este tipo de individuos, generalmente, son conscientes de sus pensamientos y tienen grandes dificultades para la generación de ondas alfa altas. Ellos experimentan con frecuencia,   ataques de pánico, desrealización y despersonalización.

Que se hace en neurofeedback con la ansiedad?

-En general, el entrenamiento en alfa posterior debería ayudar a bloquear el proceso de desincronización, asociado con una preocupación excesiva y la rumiación. 

-El entrenamiento SMR (ondas entre 12 y 15 hz) en Cz reduciría la tensión somática y problemas de sueño (Sterman, 1986). 

-El entrenamiento SMR en el hemisferio derecho suele ayudar a reducir la ansiedad.

– Los mapeos cerebrales suelen mostrar una beta asimétrica con mayor amplitud en el hemisferio derecho que en el izquierdo en los casos de ansiedad pura. El neurofeedbak regula esta diferencia de manera  especifica y con mucha sencillez  actuando  sobre el sistema de norepinefrina. La evidencia de este hallazgo esta sustentado  en los estudios de   (Soutar, 2002).  y de Davidson (1995)

El Trastorno obsesivo compulsivo implica obsesiones recurrentes y / o compulsiones lo suficientemente graves que consumen más de una hora al día y que interfieren con el funcionamiento ocupacional o social. Las obsesiones son pensamientos recurrentes y persistentes, imágenes o impulsos. Ellos se experimentan como intrusos e inapropiados, y causan ansiedad y angustia. Los individuos con este trastorno tratan de neutralizar estos pensamientos con otros pensamientos o acciones. Rubin y Harris (Miller & Cummings, 1999) reportan que los temas más comunes son los actos de violencia, actos sexuales, o miedos y temores de contaminación. Los comportamientos repetitivos o compulsiones tienen como objetivo reducir la ansiedad. A menudo estas conductas implican contar, rezar, decir palabras en silencio y lavarse las manos constantemente. El sesenta por ciento de los comportamientos implican cuatro áreas: las obsesiones y comprobaciones, el orden y la simetría, la limpieza y lavado, y la acumulación. La incidencia en la población es de alrededor de 2-3%.

Baxter et al (1987) teorizaron que el cuerpo estriado suprime pensamientos inesperados, sensaciones, y acciones con poco seguimiento inhibitorio de la corteza. Modell et. al. (1989) observaron la actividad del circuito orbitofrontal-talámico como la unidad de compulsiones y la actividad de ganglios basales-estriado que contribuyen a la pérdida de control. Prichep et al (1993) encontraron dos subtipos de EEG, uno con un patrón frontal de alfa dominante y uno con un patrón de dominio theta. El subtipo theta es aparentemente resistente a la medicación. Esta observación está de acuerdo con estudios de PET de la UCLA que indica la perfusión arterial alta frontal en el TOC.

Mills y Solyom (1974) entrenaron a cinco pacientes con TOC con los ojos cerrados 8-13Hz con un máximo de 20 sesiones que reducían la rumiación en el laboratorio. Glueck y Stoebel (1975) tuvieron una experiencia similar con un entrenamiento alfa. El entrenamiento en Alfa ayudaría a despejar cortas redes de la memoria a largo plazo durante el proceso de entrenamiento, sin embargo, si las personas entrenadas fueron un subtipo alfa, entonces no arrojaría un buen resultado. Es posible que de uno de cada cuatro pacientes con TOC que Glueck y Strobel entrenaron con un subtipo de theta hayan experimentado algún alivio permanente. En el tipo theta dominante del TOC se entrena alfa 9-11 Hz y SMR ojos abiertos en Cz con excelentes resultados. El subtipo alfa respondió mejor al entrenamiento de alfa bajo, particularmente en el área cingulada posterior. 

Los individuos con este trastorno constantemente reviven eventos traumáticos en sus pensamientos y sueños y se sienten como si estuvieran reviviendo cada uno de ellos de vez en cuando. Ellos tienden a evitar los estímulos asociados con estos eventos. Asimismo experimentan ansiedad constante y rumiaciones de miedo, irritabilidad, estallidos de rabia, dificultad para conciliar el sueño y dificultad para concentrarse. Por lo general tienen una respuesta de sobresalto muy fuerte. Este trastorno es muy poco diagnosticado en nuestra opinión y se confunde a menudo con el trastorno límite de la personalidad. Los individuos con este problema frecuentemente tienen de manera global ondas beta elevadas como lo hacen la mayoría de los casos de ansiedad, y también presentan una amplitud baja de ondas alfa. Sin embargo, si hay presencia de depresión, se mostrarán ondas theta elevadas. Las características clave de la enfermedad tienden a distinguirse más que en el EEG.

Penniston y Kulkosky (1991) realizaron un trabajo con trastorno de estrés postraumático y neurofeedback. Emplearon un entrenamiento de alfa / theta con excelentes resultados. Las personas en estudio recibieron 30 sesiones de entrenamiento de 30 minutos. La ubicación era en electrodo O1 y entrenaron cinco días a la semana. Principalmente se realizó entrenamiento de alfa hasta que theta comenzó a dominar el EEG donde el nivel de excitación disminuyó. Este período se identificó como un período de cruce crítico para la integración de contenido traumático. Entrenamiento de alfa y theta.

La investigación sobre estos temas en la literatura de neurofeedback es relativamente escasa en comparación con trastorno de déficit de atención y epilepsia. Es lamentable, porque estos trastornos responden muy bien al neurofeedback. Un estudio relevante de neurofeedback surgió en Canadá realizado por Stuart Donaldson (1998, 2001, 2003).

Este trastorno se caracteriza por la sensibilidad al tacto en dieciocho puntos específicos alrededor del cuerpo. Sólo un reumatólogo es capaz de hacer el diagnóstico. No se conoce que los clientes que han recibido este diagnóstico lo hayan adquirido por medio de alguna otra fuente. Once de los dieciocho puntos debe responder con dolor a una presión específica y a menudo un indicador de presión especial se utiliza en el proceso de diagnóstico. El dolor en estas áreas varía día a día para los fibromiálgicos y el trastorno puede aumentar y disminuir la intensidad en distintos períodos de tiempo. Donaldson señala que en una escala de 1-10 el dolor experimentado promedio diario es de alrededor de 5,5. Frecuentes dolores de cabeza y sudores nocturnos pueden acompañar a este trastorno. La depresión debido al dolor constante es con frecuencia una característica del mismo. Cuarenta por ciento de estos pacientes tienen niños con trastorno de déficit de atención (Donaldson, 2003). Donaldson teoriza que esta es una forma de desregulación talámica en respuesta al trauma. Su investigación indica que las personas con fibromialgia tienden a tener alfas muy bajos y betas de alta amplitud, especialmente en la condición de ojos abiertos con magnitudes focales a F7 y F8. Todos ellos fueron moderados a severos tanto en depresión como en ansiedad y sus mapas tienden a reflejar estos trastornos más que cualquier otra cosa. El mapa que se tiene de un fibromiálgico puro demuestra muy elevado el EEG 13-15Hz en la corteza occipital como única característica importante. Indiscutiblemente, esta onda alfa está asociada con una estructura somatosensorial talámica. A menudo es indicativa de hiperexcitación y un sistema simpático hiperactivo. Esto está de acuerdo con la sintomatología y proporciona una base teórica para el tratamiento. El punto al que se llega del análisis sugiere que estas personas somatizan su ansiedad más que la mayoría de la gente y esta es su ventana de vulnerabilidad. El tratamiento de ellos para la depresión, si está presente, y entonces la ansiedad, parece ser la causa de los síntomas a disminuir. A menudo, el entrenamiento de alfa en el hemisferio derecho posterior cubre las dos patologías a la vez. Buenos resultados también se han alcanzado con este entrenamiento (Donaldson, 2001).

Beta en este caso es casi exclusivamente 14Hz. Alfa probablemente indique depresión.

La investigación sobre estos temas en la literatura de neurofeedback es relativamente escasa en comparación con trastorno de déficit de atención y epilepsia. Es lamentable, porque estos trastornos responden muy bien al neurofeedback. Un estudio relevante de neurofeedback surgió en Canadá realizado por Stuart Donaldson (1998, 2001, 2003).

El diagnóstico de síndrome de fatiga crónica requiere que un individuo tenga fatiga crónica severa durante un período de seis meses o más con otras condiciones médicas conocidas excluidas por diagnóstico clínico. Asimismo, el individuo debe tener cuatro o más de los siguientes síntomas: deterioro sustancial en memoria a corto plazo, deterioro de la concentración, dolor de garganta, nódulos linfáticos sensibles, dolores musculares, dolores articulares múltiples sin hinchazón o enrojecimiento, dolores de cabeza de un nuevo tipo, sueño no reparador, y malestar por más de veinticuatro horas (CDC, 2003).

La fatiga crónica es otro trastorno que tiene un mínimo de investigación asociado con ella en el campo del neurofeedback. Billiot et al (1997) encontró en una revisión de la literatura que tenía distintos síntomas de la depresión, pero el desorden era todavía vago en su patrón de sintomatología.

En un estudio realizado a 28 sujetos con este trastorno se encontró que delta y theta 3Hz en general fueron más altos que los controles y la relación entre beta theta también. El pico de frecuencia alfa varió con estados de fatiga, así como la amplitud en theta. De la misma manera, se observó un elevado de 28Hz como una característica común de este trastorno. Se deduce de este análisis que el entrenamiento del cerebro dirigido hacia una frecuencia de alfa dominante más rápida sería eficaz. Enfoques comunes de protocolo han estado entrenando beta en el hemisferio izquierdo, o realizando entrenamiento posterior de 12-15Hz para aumentar la velocidad en alfa. Éstos son a menudo los mismos protocolos que funcionan bien para la depresión.

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