CONCEPTOS IMPORTANTES

De acuerdo al artículo de D. Corydon Hammond, (2005). Una introducción al neurofeedback, se menciona que a finales de los años 1960 y 1970 nos enteramos de que era posible reacondicionar y capacitar los patrones de ondas cerebrales. Parte de este trabajo se inició con el estudio de la actividad de ondas cerebrales alfa para la relajación, mientras que otros trabajos procedentes de la UCLA se centraron en la epilepsia no controlada. Este entrenamiento se llama biofeedback EEG o neurofeedback. Es una terapia que trata de corregir los patrones de actividad cerebral que caracterizan determinadas psicopatologías y enfermedades neurológicas, obtiene muy buenos resultados en niños hiperactivos. La ventaja es que sus efectos permanecen en el tiempo.

Las ondas cerebrales se producen a frecuencias distintas. Algunas son rápidas y otras son bastante lentas. Los nombres clásicos de estas ondas son delta, theta, alfa y beta. Se miden en ciclos por segundo o hertz (Hz).

Las ondas cerebrales beta son pequeñas, más rápidas (por encima de 13 Hz) asociadas a un período de estado mental, actividad intelectual y concentración externa. Esto es básicamente un estado de alerta.

Las ondas alfa (8-12 Hz). Son más lentas y más grandes. Se asocian con un estado de relajación y representan básicamente cambios en el cerebro cuando se llega a una relajación agradable, pensamientos tranquilos y despreocupados. Si nos limitamos a cerrar los ojos y comenzar a imaginar algo pacífico, en menos de medio minuto empieza a haber un aumento de las ondas cerebrales alfa. Estas ondas cerebrales son especialmente grandes en el tercio posterior de la cabeza.

Las ondas theta (4-8 Hz). Se producen durante el sueño (meditación profunda, entrenamiento, yoga), mientras actúan las formaciones del subconsciente. Representa un estado entre la vigilia y el sueño.

Las ondas cerebrales Delta (0-3,5 Hz) son las más lentas. Son ondas cerebrales de amplitud, y es la que experimentamos cuando estamos dormidos. En general, los diferentes niveles de conciencia están asociados con estados de ondas cerebrales dominantes.

Cada uno de nosotros, sin embargo siempre tiene algún grado de producción de ondas cerebrales presentes en diferentes partes de nuestro cerebro. Si entramos en una etapa de sueño, las ondas cerebrales delta y theta son más lentas, y si estamos atentos a las cosas externas y nuestra mente está dispersa habrá mayor presencia de ondas theta. Si estamos excepcionalmente ansiosos y tensos, se presentará una frecuencia demasiado alta de ondas cerebrales beta.

Las personas con trastorno de déficit de atención y trastorno de déficit de atención con hiperactividad, problemas de aprendizaje, lesiones en la cabeza, derrame cerebral, síndrome de Tourette, epilepsia, fatiga crónica y fibromialgia a menudo tienden a tener exceso de ondas lentas (por lo general theta y alfa, a veces en exceso) presentes. Cuando una cantidad excesiva de ondas lentas están presentes en las funciones (frontales) del cerebro, se hace difícil controlar la atención, comportamiento y/o las emociones. Estas personas suelen tener problemas de concentración, la memoria, el control de sus impulsos y estados de ánimo. Ellas no pueden concentrarse muy bien y manifiestan un rendimiento intelectual disminuido.

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